Tres libros. Tres puntos de vista. Una sola verdad, hecha pedazos.
No escribí esta historia para gustar. Ni para consolar. La escribí para incomodar. Para romper silencios. No hay héroes en estos libros. Hay heridas, decisiones y un eco de culpa que no entiende de disculpas.
Cada entrega cambia la voz y cambia la verdad. Todos se envían firmados y dedicados por el autor; también en Amazon.
Alfredo Quijano no pide perdón ni busca comprensión. Habla desde donde nunca se habla: desde la mente de quien maltrata.
¿Víctima o arquitecta? Aquí no hay azar, solo estrategia. La demolición de una verdad que creías absoluta.
El gran final. Hablan los que nunca tuvieron voz: los hijos y los abuelos. Tenlo en casa antes de la presentación.
No, este no es un universo autobiográfico. Yo no soy Alfredo. Pero fui yo quien lo escribió. Lo hice en un momento en que escribir era más sencillo que gritarlo a voces.
No escribí esta historia para gustar. Ni para consolar. La escribí para incomodar. Para romper silencios. Para decir lo que muchos piensan y viven en carne propia y sin embargo no se atreven a reconocer.
Relatos de un Maltratador es ficción, pero cada palabra sangra real. No hay héroes en estos libros. Hay heridas, decisiones y un eco de culpa que no entiende de disculpas.
La primera edición se agotó en menos de tres meses. Más de 4.000 lectores en 90 países la definen como innovadora y adictiva. Hoy Relatos de un Maltratador va por su tercera edición, camino de la cuarta; El Diario de Carmen ya está en tus manos, y Escombros, el final, en preventa.
— Jota
Empecé a leerme este libro con la intención de solo empezarlo e irme a dormir, y terminé acostándome de madrugada porque fui incapaz de dejarlo.
Claudia Gómez Caro · Villanueva del PardilloUn libro valiente, que entra allí donde nadie quiere mirar, para hacerte pensar, a la vez que te mantiene en tensión, atrapándote desde la primera página.
Maite Mínguez · Villanueva del PardilloMe ha gustado especialmente que no busca justificar ni mucho menos condenar. Dar visibilidad a este estigma tan silenciado no solo es valiente: es urgente.
Cristina Huecas · MadridEsta trilogía ha llegado a miles de lectores sin una editorial detrás. No por falta de interés: ninguna de las que la han valorado ha querido escalarla sin pedir antes un cambio de fondo, una historia que encajara mejor en el relato que hoy se espera sobre este tema.
No me quiero vender. Por eso cada edición, cada envío y cada presentación salen de mis propios fondos.
Si crees que esta historia merece contarse tal y como está escrita, puedes ayudar a que llegue más lejos. Cada aportación se convierte en ejemplares, en presentaciones y en la parte que se destina a víctimas reales de violencia doméstica.
Libre, del importe que quieras, sin compromiso. Y con mi agradecimiento, que no es poco.
🌹 Hacer una aportaciónLa forma más sencilla de apoyar sigue siendo la de siempre: comprar un libro y regalárselo a alguien que lo necesite leer.