Galería de Fotos
Septiembre arranca con fuerza.
La segunda edición de Relatos de un Maltratador ya descansa en la Biblioteca Nacional.
No es solo un trámite: es el paso que convierte estas páginas en patrimonio literario.
Un lugar reservado para las obras que marcan, que dejan huella, que trascienden al autor.
Este momento no es un cierre: es un inicio más grande todavía.
Porque cada lector, cada reseña y cada firma ya forman parte de la historia que este libro escribe.
Un 11 de septiembre inolvidable.
Ese día alcanzamos el puesto nº7 en eBooks de ficción psicológica en Amazon.
A dos escalones de un Premio Nobel de Literatura.
Un logro que no se mide solo en números, sino en emoción, en camino y en lectores que confían.
Cada venta, cada reseña, cada palabra compartida nos llevó hasta ahí.
Esta imagen no es un simple ranking: es la prueba de que Relatos de un Maltratador se abre paso entre gigantes.

Congreso de los Diputados – Invitado por ANAVID
El 4 de septiembre de 2025, el autor fue invitado por ANAVID al Congreso de los Diputados.
Allí participó en unas jornadas sobre violencia doméstica y denuncias falsas.
Un espacio institucional donde la literatura, la reflexión y la denuncia social se dieron la mano.
El debate se abrió más allá de las páginas del libro, para llegar al corazón de la política y la sociedad.

Presentación en Atenas – Librería Nikolopoulus
Julio de 2025 fue testigo de un encuentro único en la capital griega.
Entre estanterías cargadas de historia, el autor presentó Relatos de un Maltratador.
Fue un acto íntimo, sincero y poderoso, donde la literatura se convirtió en puente entre culturas.
El público griego escuchó, preguntó, reflexionó.
Atenas no fue solo un destino: fue un hito en este camino internacional.

Firma de ejemplares. Una hora de fila, doscientas historias vendidas.
Villanueva del Pardillo vivió una presentación sin precedentes.
Hubo discurso del autor, focos, cámaras, y una canción en directo al piano.
Intervinieron el alcalde y un crítico literario. Se habló de literatura, de verdad y de valentía.
Durante más de una hora, la fila no se detuvo.
Doscientos libros vendidos, cien más reservados, y un público emocionado y agradecido.
Cada firma fue un gesto único, una conexión.
Aquello no fue un acto más.
Fue un acontecimiento. Y quedará en la memoria del pueblo para siempre.
Así llegó.
Sin anuncio. Sin ceremonia. Sin aspavientos.
Solo un sobre más encima de una mesa.
Pero dentro, no venía un pedido.
Venía la materialización de una decisión tomada hace años.
Venía una historia escrita con las manos, y también con las consecuencias.
No es un regalo, ni un experimento.
Es una declaración. Y está cerrada, impresa y entregada.
Primera vez en papel. Primera vez en silencio.
Ya no está en pantalla. Ya no depende de clics ni de correcciones.
Está aquí. Firme.
Ya no necesita que yo hable. Ya habla solo.
No se oculta. No se disfraza.
Es lo que es.
Y eso, por fin, ya no está en discusión.
Lectura inaugural. Autor, lector, testigo.
No es solo un libro abierto. Es un autor reencontrándose con su historia.
Con una copa de vino, un fuego encendido y un testigo sin pelo en el regazo,
el texto dejó de ser digital para convertirse en carne, papel y memoria.
Relatos de un Maltratador ya no se lee con el cursor. Se sostiene.
Y ya no hay vuelta atrás.